pues puede conseguir retardar el declive psicológico asociado a la vejez espectacularmente,
los expertos dicen que hasta casi un 50%.
92. No hay nada que impida correr, salvo las lesiones. La actividad es la mejor forma de vida ¡cuando corres te estás regalando años!
93. Mejorar la resistencia. Premisa básica que condiciona todas las demás. La carrera larga, lenta y continua es la esencia del entrenamiento para el corredor de fondo.
Se realiza a una velocidad moderada y sirve para mejorar la resistencia. Nunca debe ser un machaque. Nunca debes correr de más horas y debes empezar muy suave,
aunque sea un corredor de 4min/km un rodaje largo lo tienes que empezar no más rápido de 5’30”/km.
95. Respira por la boca al correr, no sólo por la nariz. Con ello inspiraras más oxígeno y te resultará más sencillo y cómodo correr.
96. ¡Hazte con un plan de entrenamiento! Corriendo todos los días igual es imposible mejorar.
Así podría ser una buena semana tipo para un corredor de nivel medio:
Domingo-rodaje largo, Lunes-descanso, Martes-rodaje de recuperación no más de 50', Miércoles-series
(por ejemplo, 10' de calentamiento, 5 x 1000, 10' de enfriamiento),
Jueves-descanso, Viernes-rodaje de recuperación 50' y Sábado-salida en bici u otra carrera no larga con cambios de ritmo).
97. Ley de oro: nunca entrenar más de 4 días seguidos ni aunque sea ritmo suave.
98. Con los rodajes o trotes se oxidan las reservas de energía (carbohidratos y grasas), con gran rentabilidad, pero más lentamente.
Favorecen la resistencia orgánica general, acostumbran al músculo a usar grasas y permiten bajar las pulsaciones en reposo, con lo que el corazón se hace más eficaz en su trabajo.
99. Excesos en la distancia: No por entrenar más kilómetros se mejora antes. Pasarse puede provocar tendinitis, si no se hacen de forma gradual y progresiva.
No aumentes nunca de una semana para otra más de un 10% el total de kilómetros.
Para que tengas una referencia, aunque entrenes para un maratón con un objetivo de bajar de 3’30” no deberías pasar de 75 Km a la semana.
Se deben realizar a ritmo de competición. Permiten que el organismo se acostumbre a reciclar el lactato. Debido a la mayor demanda de oxígeno,
la eficacia cardiovascular aumenta, se agranda el corazón y se mejora la perfusión sanguínea muscular.